Los principales índices bursátiles internacionales han experimentado una fuerte subida durante el pasado mes de noviembre, superando incluso máximos anuales de los últimos meses, o alcanzando niveles máximos desde 2018, como es el caso del selectivo español. El índice Ibex 35 ha alcanzado subidas cercanas al 23% anual, tras el reciente ‘rallye’ anticipado de Navidad, y el índice Nasdaq 100 de valores tecnológicos, ha experimentado subidas anuales en torno al 50%, con los grandes valores tirando del mercado. Los índices de referencia EuroStoxx 50 y S&P 500 acumulan subidas en el entorno del 20% anual.
El mercado ya tiene asimilado el escenario actual, donde las subidas de tipos de interés han llegado a su fin, con los tipos alcanzando su techo, y se mantendrán en niveles restrictivos durante más tiempo, para seguir luchando contra la inflación, que se mantiene persistente, pero más moderada que en meses anteriores, aunque todavía muy lejos del objetivo del 2% fijado por los bancos centrales, que se espera alcanzar en 2025.
El BCE sigue firme en su lucha contra la inflación, manteniendo los tipos de interés en el 4,50%, el nivel más alto desde mayo de 2001, y la Reserva Federal americana (Fed) mantiene también muy elevado el precio del dinero, en el 5,5%, su máximo nivel en los últimos 22 años, para seguir luchando contra las tensiones inflacionistas. Se espera que comiencen las bajadas de tipos a mediados de 2024, si la inflación lo permite, y eso ha facilitado la buena evolución bursátil en la recta final del ejercicio actual.
Las previsiones para 2024 son que el endurecimiento monetario para moderar la inflación tendrá su impacto negativo en la actividad económica durante los próximos meses, con un esperado “aterrizaje suave” en EEUU y Europa, en un contexto de desaceleración del ciclo económico, lo que podría provocar cierta moderación en el crecimiento de los BPAs y beneficios empresariales para 2024, aunque la economía global sigue mostrando síntomas de fortaleza. En nuestra opinión, mantenemos una visión de mercado prudente, pero positiva, para el próximo ejercicio bursátil 2024, con un objetivo de valoración a 12 meses de 11.850 puntos para el Ibex 35. Habrá que vigilar de cerca el escenario de riesgos geopolíticos al alza, y el control de la inflación que dirigirá la política monetaria, y seguimos manteniendo, al igual que en meses anteriores, que las caídas en renta variable son oportunidades de compra, como se ha visto reflejado el pasado mes de noviembre. Con perspectivas a medio plazo, planteamos actualmente carteras con sesgo defensivo y elevada rentabilidad por dividendo, como la Cartera Dividendo, que tan buen resultado ha obtenido en el presente ejercicio, por lo que consideramos que la renta variable sigue siendo el activo que presenta mejor binomio rentabilidad-riesgo, en el escenario actual, tal y como hemos venido indicando en anteriores ocasiones.
Por otra parte, tanto en el mercado de Renta Fija, de Deuda Pública y bonos corporativos, con rentabilidades superiores al 3,60% en Letras del Tesoro y otros activos, como en depósitos bancarios, y cuenta corriente remunerada, estamos consiguiendo rentabilidades muy atractivas para las carteras más conservadoras, tesorería de empresas e instituciones, etc. Desde un punto de vista técnico, los principales índices bursátiles se han acercado de nuevo a la parte alta del rango, e incluso, a máximos anuales, y manejamos un escenario con rangos iniciales de 9.800 a 10.350 puntos para el Ibex 35, de 4.350 a 4.600 puntos para el EuroStoxx 50, y de 4.430 a 4.800 puntos para el S&P 500. Se puede consultar la Estrategia de Inversión Renta 4 Banco 2024 en la web www.r4.com.
Feliz Navidad y Próspero Año 2024.


