Granada Económica • Opinión
Alfonso González Chacón
¿Hip oooh, hip haroo, hip oooh, hip haroo, así marcaba el paso el sargento Cerón en las interminables prácticas de desfile, la cosa funcionaba del siguiente modo, los primeros, gente alta llamados gastadores y tras ellos los demás en función de su habilidad para acompasar el paso y al final del todo, la morralla, tipos incapaces de coordinar su paso y ritmo con los de delante, izquierda, izquierda, izquierda, derecha, izquierda y todos como uno siguiendo las instrucciones del sargento, a pesar de ello, siempre había quien, como la paloma de Alberti, se confundía, cuando decían izquierda, movían la derecha quedando señalados y ganándose un esfuerzo extra tras la instrucción.