Redacción/ Emilia Roda
Las instalaciones de Triturados Puerto Blanco acogieron, en la tarde del 19 de marzo, un evento que marca un punto de inflexión en su trayectoria: la inauguración oficial de su planta solar fotovoltaica ‘La Mimbre’. El acto se inició con el descubrimiento de una placa conmemorativa a cargo del consejero de Industria, Energía y Minas, Jorge Paradela, seguido de una visita técnica por la explotación. El encuentro reunió a relevantes personalidades políticas autonómicas y provinciales, entre las que destacaron el delegado del Gobierno de la Junta en Granada, Antonio Granados; los delegados territoriales de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Gumersindo Fernández Casas y de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, Antonio Ayllón; así como los alcaldes de Beas de Granada, Manuel Luis López Fernández, y de Huétor Santillán, José Carlos Ortega Ocaña. Asistieron además, el director general de Minas, Jesús Portillo, y la parlamentaria andaluza y vocal de la Comisión de Industria, Energía y Minas, Celia Santiago.

Esta cita sirvió para recordar los orígenes de una compañía cuya historia se remonta a finales de los años cincuenta, cuando su fundador, Manuel Rodríguez Fernández, inició las primeras explotaciones de dolomita en la zona. La trayectoria de la firma ha estado marcada por la resiliencia familiar; de hecho, tras el fallecimiento prematuro del fundador, su hijo Manuel Rodríguez Garrido tuvo que asumir el liderazgo de la empresa con tan solo 25 años. Bajo su dirección, que se prolongó durante más de treinta y cinco años, la compañía evolucionó hasta convertirse en un referente tecnológico en el sector, destacando por ser la primera minera española en obtener conjuntamente las certificaciones ISO 9001 de gestión de calidad, ISO 14001 de gestión ambiental y el marcado CE.
Este legado de esfuerzo y gran responsabilidad fue el eje central de la intervención del propio Manuel Rodríguez Garrido, quien ofreció un emotivo discurso cargado de memoria y gratitud. “Empezamos cuando éramos niños y hemos tenido que superar muchas dificultades y momentos duros, pero siempre nos hemos apoyado los unos a los otros”, afirmó emocionado. Rodríguez Garrido, que actualmente continúa como socio junto a sus hermanos José Luis, Antonio y María José, destacó el orgullo de ver convivir hoy a la segunda y tercera generación de la familia: “Ya están tirando del carro; nos piden consejo y nosotros aportamos nuestra experiencia, pero hay que empezar a dar paso a la savia nueva”, aseguró, subrayando que esta sucesión ejemplar garantiza el futuro de la explotación.
Vínculo con el territorio
El reconocimiento institucional a esta trayectoria fue unánime. En primer lugar intervinieron los alcaldes de los municipios que acogen la actividad de la empresa y coincidieron en señalar la importancia de Triturados Puerto Blanco como motor económico y social del territorio, destacando su capacidad para innovar sin perder el arraigo a la tierra.
El alcalde de Beas de Granada, Manuel Luis López Fernández, recordó su vínculo emocional con la planta desde la infancia, poniendo en valor la labor de Triturados Puerto Blanco como un pilar fundamental para el empleo, tanto directo como indirecto, en toda la comarca. En su discurso, destacó la particularidad de una explotación que está ubicada y que une a dos municipios, Beas de Granada y Huétor Santillán, y cómo la empresa ha servido de nexo de unión: “Es encomiable la labor que desarrollan desde hace muchísimos años. Son una lanzadera para los jóvenes que quieren buscarse la vida en su territorio”.

Por su parte, el regidor de Huétor Santillán defendió la minería sostenible dentro del Parque de la Sierra de Huétor, destacando que el mineral de esta tierra llega a mercados tan lejanos y exigentes como son los de EEUU, Canadá o Australia. Durante su intervención, Ortega Ocaña también felicitó a la familia Rodríguez Garrido por su trayectoria y buen hacer, poniendo en valor la unión de una familia que es referente de éxito en la gestión medioambiental de su empresa.
La vertiente técnica del proyecto fue detallada por el actual administrador, José Luis Rodríguez Garrido, quien explicó cómo ‘La Mimbre’ culmina una apuesta por la innovación iniciada en 2002 con su planta de cogeneración de alto rendimiento. Esta infraestructura es, en palabras de su administrador, el resultado de una apuesta decidida por la I+D+i para alcanzar la independencia energética y minimizar la emisión de gases de efecto invernadero.
José Luis Rodríguez detalló la complejidad técnica de un proyecto diseñado aprovechando la difícil orografía del terreno, con pendientes de hasta 30 grados. La instalación destaca por una ingeniería singular: una estructura de varilla corrugada fijada directamente a la roca mediante perforación y mortero, sobre la que descansan los módulos fotovoltaicos.
El proyecto se divide en seis sectores estratégicos, sumando un total de 2.688 módulos fotovoltaicos conectados a un transformador de 1.600 kVA que eleva la tensión a 20.000 voltios para su aprovechamiento industrial. “Buscamos reducir nuestra huella de carbono y consolidar un modelo de minería que respete y se integre en su entorno”, concluyó el administrador.
Valor estratégico del sector
El cierre del acto corrió a cargo del consejero de Industria, Energía y Minas, Jorge Paradela, quien calificó el enclave de ‘La Mimbre’ como uno de los más singulares de los que había visto durante su mandato. Paradela reivindicó además la importancia estratégica del sector, recordando su decisión de incluir la palabra “Minas” en su Consejería para visibilizar una actividad donde Andalucía representa el 40% del valor de la producción nacional. El consejero definió a Triturados Puerto Blanco como el estandarte de la “Minería del Siglo XXI”, basada en el compromiso ambiental e industrial. “Europa ha definido 34 minerales críticos para su autonomía y 22 de ellos están en el subsuelo andaluz. Proyectos como este demuestran que sabemos extraer esa riqueza con sostenibilidad”, afirmó. Asimismo, dedicó palabras de admiración al relevo generacional de la familia Rodríguez Garrido, destacando la valentía de Manuel al asumir la gran responsabilidad del mando de la compañía a los 25 años.
Como broche de oro al acto inaugural, el consejero fue agasajado con un obsequio conmemorativo en recuerdo de su visita. Antonio Rodríguez Garrido tomó la palabra para reiterar el agradecimiento de la familia: “Es una satisfacción y orgullo para nosotros que haya venido a inaugurar esta planta”, señaló después de que su hermana, María José, hiciera entrega del detalle. Tras la tradicional foto de familia, los asistentes disfrutaron de un cóctel de convivencia, un momento de encuentro entre autoridades, profesionales y amigos que puso el punto final a una celebración capaz de conjugar el respeto por las raíces con una ambiciosa mirada hacia el futuro.


