Redacción/ GE
Juan Ramón Ureña, CEO de la empresa Ilurco, ofrece una perspectiva mesurada y profundamente analítica sobre la situación económica de la provincia y las proyecciones de su empresa. Mientras que la compañía prevé una ligera contracción en su facturación global para el cierre de 2025, el directivo atribuye este descenso exclusivamente a la disminución de las exportaciones, señalando que el mercado nacional ha mantenido un comportamiento positivo. El descenso porcentual, no obstante, será pequeño, lo que sugiere una estabilidad subyacente.
Las miradas de Ilurco están puestas decididamente en el ámbito internacional para 2026. Ureña confía en que las ventas al exterior se incrementen el próximo año, gracias a la apertura estratégica de nuevos distribuidores en países donde previamente no tenían presencia. Esta estrategia se complementa con un refuerzo de las relaciones con los socios y distribuidores actuales. La reactivación internacional es, por tanto, la principal palanca de crecimiento para el próximo ejercicio.

En cuanto a la gestión de recursos humanos, 2025 ha sido un año de importantes incorporaciones para Ilurco. Por ello, la empresa no prevé grandes cambios en la plantilla durante 2026, si bien sí será imprescindible la contratación de un nuevo comercial de internacional para impulsar la estrategia de expansión. Las previsiones de inversión para 2026 son conservadoras, sin grandes planes más allá de las mejoras necesarias para el buen funcionamiento operativo diario de la propia actividad de la empresa.
La percepción económica general de Juan Ramón Ureña sobre Granada para 2026 es el punto más crítico de su análisis. Si bien admite que la evolución actual es buena, la sitúa en un contexto general de crecimiento de la economía española, restándole “especial mérito”. Para Ureña, el principal problema es el retraso de Granada en su ecosistema empresarial en comparación con provincias cercanas como Málaga. El CEO de Ilurco apela a la necesidad urgente de mejorar pilares como la oferta de Formación Profesional, el tejido de empresas auxiliares y, fundamentalmente, las infraestructuras y políticas que favorezcan decididamente el crecimiento empresarial. Su mensaje final es claro: a Granada le queda un significativo camino por recorrer.


