
La reducción de la jornada laboral forzará a buscar opciones de contratación para cubrir esas horas sin aumentar costes
Las empresas deberán incorporar nuevo personal para cubrir los huecos operativos y garantizar su viabilidad
La reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales prevista para los próximos años representa un desafío significativo











