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La farmacéutica Asunción Román Merchán, cotitular de la farmacia Virgen de la Cabeza ubicada en el popular barrio granadino de La Chana, es una profesional que como otros muchos de su gremio, ha dado muestras de su capacidad para adaptarse a las nuevas demandas de los pacientes y también para adecuar su ejercicio profesional a los cambios legislativos que tanto a nivel nacional como europeo se les vienen exigiendo en los últimos años. En declaraciones a GRANADA ECONÓMICA habla de su actividad, de cómo ha cambiado y de los retos al que se enfrenta su profesión, entre otras cuestiones.
En primer lugar y para empezar, háblenos de su oficina de farmacia.
Mi hermano Juan Domingo y yo teníamos una farmacia en un pueblo, del que siempre guardaremos un bellísimo recuerdo. Pero en 2011 decidimos dar el salto a una empresa más grande, así que compramos una botica en la capital. Le pusimos el nombre de Virgen de la Cabeza, ya que en nuestra familia somos devotos de la misma. Y casualmente, la plaza que hay junto a la farmacia se llama así también. Según mi padre, esto fue una señal divina de que no nos íbamos a equivocar al volcarnos en este proyecto.

¿Cómo describiría su actividad, el día a día con los usuarios en la dispensación de los medicamentos, de la gestión como empresa?
Dice la expresión ‘aquí hay de todo, como en botica’. Pues a día de hoy, un boticario tiene que tener de todo y hacer de todo. Lo mismo hay que gestionar un pedido, que tomarle la tensión a la vecina de arriba. Pero lo que sí es verdad es que en los últimos años, la profesión ha cambiado bastante. Pasando desde la entrada de la receta electrónica a una mayor profesionalización del sector, ofreciendo cada vez más servicios como asesoramiento nutricional, análisis dermofarmacéuticos, preparación de medicación semanal en dispositivos individuales o revisión de la medicación. Ahora bien, no hay nada tan satisfactorio como poder atender a alguien en el mostrador.
Ubicación. Y en cuanto a datos económicos, ¿Cúal es su facturación y empleo?
Nuestra farmacia se encuentra en un popular barrio de Granada capital: La Chana. Un maravilloso barrio lleno de gente de muchos pueblos de la provincia, que nos acogieron con mucho cariño desde el primer día. Es así que nuestras ventas van subiendo poco a poco en facturación, superando a día de hoy el millón de euros anual. Y además, esto se traduce en una generación de empleo que, contándonos a mi hermano, a las empleadas y a mí, somos 6 en la farmacia, aunque estamos muy comprometidos con la formación de futuros talentos y siempre tenemos personas en prácticas.
¿Qué ofrece su farmacia que le diferencia de otras?
Siempre he pensado que el trato personalizado que damos a nuestros clientes y pacientes es fundamental. Somos muy cercanos a nuestros pacientes, aunque realmente lo mejor de nuestra farmacia son sus clientes.
¿Tienen previsto algún proyecto a futuro?
Nos gustaría ampliar las instalaciones y robotizar aún más nuestro negocio, de manera que podamos atender con más eficacia a los clientes.
Para finalizar, ¿querría añadir alguna otra cuestión?
Le pediría a la gente que intentasen mirar más por su barrio, que el pequeño comercio está sufriendo mucho y necesitan del apoyo de la gente para poder seguir adelante. Y si los negocios cercanos cierran, los barrios se mueren.


