Redacción/ E.R.T.
Desde el puente de mando de Cívica, firma que lidera como CEO y que se ha consolidado como un referente de la consultoría tecnológica en el sur de España, Josep Roig ejerce la presidencia de Círculo Tecnológico de Granada con una visión marcadamente ejecutiva. Ingeniero aeronáutico de formación, Roig asumió el liderazgo de la patronal TIC y BioTIC granadina tras ser vicepresidente desde 2021. Su mandato se asienta sobre cinco líneas de actuación: la escucha activa a la empresa, la necesidad de ganar tamaño empresarial, el fomento del ecosistema emprendedor, la atracción de talento sénior y la internacionalización del sector. Bajo estas premisas, encabeza una etapa centrada en profesionalizar el crecimiento y blindar el talento para que la innovación sea el motor que mejore la renta per cápita de la provincia. En esta entrevista para GRANADA ECONÓMICA analiza los retos de un sector que, con más de 11.000 trabajadores y una aportación al PIB provincial de más de 1.300 millones de euros, ya no puede conformarse con ser solo una promesa.
Tras consolidar su equipo y la hoja de ruta de Círculo Tecnológico desde que asumió la presidencia el pasado noviembre, ¿hacia dónde está orientando los esfuerzos de la patronal para este mandato?
Representar al sector tecnológico y biotecnológico de nuestra provincia es un orgullo y un reto que afronto con la idea de ayudar al sector a desarrollarse con la máxima fuerza posible. Para este mandato hemos diseñado ocho proyectos estratégicos transversales que definen nuestro compromiso y que van más allá del día a día operativo. Lo primero será escuchar a las empresas para adaptar nuestra propuesta de valor a sus necesidades reales. En segundo lugar, centraremos nuestro esfuerzo en la captación de nuevos socios, poniendo especial foco en la micropyme y el autónomo, que a veces no visualizan el valor que la patronal puede aportarles. Además, vamos a fortalecer nuestra liga deportiva, trabajando en ella para infundir los valores del deporte a los cientos de trabajadores que ya participan cada año. Queremos crear también un gran evento anual que sirva para conocernos, un punto de encuentro para el sector. Organizaremos encuentros temáticos, sesiones para que directivos y empresarios compartan soluciones a problemas comunes, además de experiencias, y generen sinergias de interés. También necesitamos atraer talento sénior; es decir, convertir a Granada en un polo capaz de atraer perfiles con experiencia. Vamos a realizar sesiones prácticas de aplicación de soluciones tecnológicas en sectores productivos concretos de la provincia, como el agro, la construcción o el turismo. Y por último, queremos trazar un plan estratégico tecnológico para esbozar una hoja de ruta para Granada a medio y largo plazo que fije un rumbo ambicioso para todos los agentes.
Usted insiste en que Granada vive un “momento dulce”, pero advierte sobre el riesgo de la autocomplacencia. ¿Dónde están los puntos críticos que el sector debe abordar con urgencia?
El crecimiento es innegable, pero tenemos un reto estructural de tamaño. La productividad en nuestra provincia es todavía mejorable porque nuestro tejido empresarial es, en gran medida, pequeño. Para competir en el mercado global necesitamos músculo. Afortunadamente, estamos viendo una evolución positiva: la llegada de multinacionales tractoras se complementa ahora con empresas locales que ya están ganando dimensiones importantes. Mi prioridad es que Círculo actúe como catalizador de ese crecimiento. Si no logramos que nuestras tecnológicas ganen escala e internacionalicen sus servicios, no podremos liderar la transformación económica que Granada necesita.
El talento es el activo más codiciado y volátil. ¿En qué se diferencia su estrategia para retener profesionales en un mercado donde el teletrabajo lo ha deslocalizado todo?
El escenario ha cambiado radicalmente y ya no competimos con la empresa de al lado, sino con el mundo entero desde el salón de casa. Las empresas de Granada han hecho un esfuerzo titánico por equiparar salarios a la media nacional, pero el dinero ya no es el único factor. Debemos ser honestos, transparentes y ofrecer proyectos que realmente motiven. Pero hay un punto clave: necesitamos atraer talento sénior. Nuestras universidades son fábricas excelentes de perfiles junior, pero para que el ecosistema madure, Granada debe ser capaz de retener y atraer a profesionales con “canas”, con experiencia en gestión y arquitectura de sistemas complejos. Hemos vendido muy bien Granada para venir de vacaciones; ahora el reto es venderla como el lugar ideal para desarrollar una carrera profesional de alto nivel y quedarse a vivir en ella por las múltiples ventajas que esta provincia ofrece.
Hablaba de un plan de internacionalización. ¿Cómo podemos posicionar el sello tecnológico de Granada para que sea reconocido y valorado a nivel global?
A veces parece que nos cuesta creérnoslo, pero en Granada se desarrollan soluciones innovadoras y punteras que tienen cabida en cualquier mercado global. Tenemos un potencial brutal y debemos ser capaces de ofrecer esas soluciones al mundo entero con total convicción. Si somos capaces de internacionalizar nuestras empresas, estas crecerán más rápido y podrán vender sus servicios a mejores y mayores precios. Esto es fundamental, porque esa rentabilidad generará una riqueza que redundará directamente en el beneficio de nuestro sector y de toda nuestra provincia. El teletrabajo ha ayudado a deslocalizar el factor trabajo; por eso, el arraigo y la implicación de esos profesionales es vital, porque la riqueza que trae un trabajador que vive aquí es muy superior a la de uno que trabaja para nosotros desde fuera. La internacionalización es uno de los pilares maestros de nuestro plan estratégico para este mandato.
Entonces ¿cuál es su visión de la Granada del futuro a través de este plan estratégico que están liderando?
Estamos definiendo un rumbo a medio y largo plazo. Al igual que el IFMIF-DONES va a transformar nuestra economía, el sector tecnológico debe ser el nuevo motor industrial de nuestra provincia. Granada ha estado décadas a la cola en renta per cápita y ahora tenemos la oportunidad de cambiar eso. Estamos en un momento envidiable, pero si no explotamos este potencial correctamente, el sector irá bien pero no será determinante para la transformación económica que necesitamos. Mi visión es que Granada sea, de una vez por todas, una tierra de oportunidades reales para todos.
En otro orden de cosas. ¿Cómo encaja el sector tecnológico en el resto de la economía granadina? ¿Existe una transferencia real de tecnología hacia otros sectores tradicionales?
Ese es otro de nuestros grandes retos. Queremos fomentar —tal y como le hablaba antes dentro de nuestros proyectos para este mandato— la transferencia tecnológica hacia sectores como el agro, la construcción o el turismo. No podemos ser compartimentos estancos; la tecnología debe ser el habilitador que haga más competitiva a toda la industria granadina. Para ello, estamos trabajando en acercar a nuestras empresas tecnológicas a las necesidades reales del resto del tejido productivo.
Y para finalizar, para este nuevo mandato, ¿quiénes le acompañan en la actual directiva de la patronal?
Desde noviembre ostento la presidencia acompañado por un equipo que conoce muy bien la realidad del sector. La vicepresidencia la ocupa Cristina Caamiña (T-Systems), la tesorería Eduardo Haro (Nazaríes Intelligenia) y la secretaría Francisco Rico (BRECA Health Care) en representación del sector biotecnológico. Como vocales contamos con Rubén Buendía (Wit Creativo), Lucas Serrano (Global Solutions), Claudia Fuentes (TM Digital) y Alejandra Domínguez (SIDN Digital Thinking). Además, contamos con nuestra gerente, Carolina Alguacil, que se incorporó a finales del año pasado y realiza un trabajo espectacular siendo una pieza clave en el desarrollo de nuestra asociación.


