Redacción/ GE
La responsabilidad social corporativa y su importante labor social es algo por lo que los fundadores de Limpieza Castor, Vicente Manuel Ferris y María Pilar Aguilera, siempre han destacado desde que iniciaran su actividad empresarial, labor que ahora continúan en manos de sus hijos Óscar, Raúl y Cristina. Una empresa comprometida con la sociedad que le ha llevado a emprender acciones tales como el apoyo a los más jóvenes con el deporte, apuesta por la integración social y laboral de personas con discapacidad, y una especial atención en temas como es la violencia de género.
Es precisamente por su atención con el bienestar social, que los empresarios –propietarios de la firma Castor– también se han sensibilizado con la labor que desarrolla en Granada el Centro de desintoxicación Tibbon. Es así que el pasado año pasaron a participar en el accionariado de la clínica terapéutica, ofreciendo impulso con su aporte de capital y así poder llevar a cabo, entre otras acciones, la ampliación de sus nuevas instalaciones que acaban de inaugurar recientemente.
Más amplias y mejor dotadas
Estas nuevas instalaciones que el centro terapéutico ha inaugurado en la calle Estepona de la capital granadina, cuentan con un espacio de 500 metros, dotadas de elementos decorativos y de estancias adecuadas desde donde ofrecerán un mejor servicio a sus usuarios. Con este motivo, en un acto de celebración, el responsable de Tibbon, Ramón Bravo, recibió las felicitaciones de los asistentes; entre ellos destacar la presencia de la concejal de Comercio, Consumo y Salud del Ayuntamiento de Granada, Elisa Campoy.
Tibbon es un centro ambulatorio privado autorizado, donde se realiza un tratamiento integral de la enfermedad que incluye seguimiento médico, grupos de apoyo, grupos de apoyo para parejas y familias, tratamiento del síndrome de abstinencia y orientación en hábitos saludables.
Su misión se centra en marcar el camino hacia una recuperación total de enfermos de adicción, a la vez que incorporan la presencia de familia y parejas durante el tratamiento. Como adictos rehabilitados, saben el esfuerzo y la dedicación que se necesita, y por ello se implican con cada uno de sus pacientes.


