“El futuro del aceite de oliva, con la producción que tendremos, está en el consumo mundial”
El máximo responsable del primer grupo exportador granadino, sostiene que el aceite de calidad que moltura, envasa y exporta contiene cualidades gastronómicas y cardiosaludables tan potentes que “cada vez es mayor el número de consumidores en todo el planeta”

Luis Torres Morente.

El grupo empresarial Maeva, con instalaciones punteras en la Citai de Escúzar, sigue un año más al frente de las firmas exportadoras granadinas. Su mercado, buena parte del planeta, y su expansión van cada vez a más. En la entevista concedida a GRANADA ECONÓMICA por parte de su consejero delegado, Luis Torres Morente, explica no solo las claves del fulgurante éxito de esta firma –entre ellas, la implicación de toda la plantilla en su día a día– sino también la coyuntura por la que atraviesa el sector, que es vital en la economía de esta parte de Andalucía. Así, sostiene que la buena campaña que se espera y que ya lleva semanas de recolección, hará que se duplique en el conjunto del país, las 660.000 toneladas de aceite que se recogieron en 2022/2023 en incluso pueda superarse ese nivel. Por lo que al precio de esta grasa vegetal respecta, el empresario sostiene que un buen nivel para el productor estaría entre los 4 y 5 euros por kilo, que llegaría a los lineales de los supermercados entre 5 y 6 euros por litro para los aceites virgen extra.

El grupo Maeva facturó el pasado año por valor de algo más de 317 millones de euros, siendo en este capítulo la firma con mayor volumen del empresariado granadino. ¿Cuál es la clave del éxito?

Maeva está cada vez más consolidada en los mercados nacionales e internacionales con gran prestigio, teniendo todos sus productos, desde hace muchos años, una alta calidad, un elevado grado de innovación y los mejores niveles de servicio y seguridad a todos sus clientes. Por otro lado, el producto, el aceite de oliva virgen extra, está de moda en el mundo debido a sus excelentes cualidades gastronómicas y sus destacadas virtudes cardiosaludables y, eso, se traduce en que cada vez es mayor el número de consumidores en todo el mundo.

Ustedes también son referentes en materia exportadora, pues en el ejercicio antes citado vendieron fuera de las fronteras de nuestro país por un montante de 199,8 millones de euros. ¿El futuro de la compañía pasa por expandirse aún más? ¿Hacia qué mercados?

Maeva es una empresa con vocación internacional, al igual que el aceite de oliva, sin embargo, la producción está muy concentrada en la cuenca mediterránea y muy pocas zonas más. El futuro del aceite de oliva, con las producciones que tendremos, está en el consumo mundial, deberá llegar a todos los rincones del planeta para mantener una elevada demanda que permita un precio razonable y que aporte una renta justa al productor y unos márgenes lógicos para los operadores de la cadena alimentaria. Esto, sin duda, pasa por el incremento de las exportaciones por el conocimiento de las virtudes del producto. Los mercados más importantes hoy en día son lógicamente los de renta per cápita versus niveles culturales más elevados, pero no podemos olvidar a los países emergentes, que serán, sin duda, los grandes consumidores futuros.

Pocas empresas de Granada cuentan, como ustedes, con una plantilla de 225 trabajadores. ¿Qué nivel de implicación tienen éstos en el desarrollo que ha tenido el grupo en los últimos años?

Una empresa es su plantilla, desde el primero hasta el último son piezas fundamentales y la imagen de la compañía. El equipo ha crecido mucho en los últimos años, ya no solo en la parte de personal laboral en planta, sino también en mandos intermedios y personal técnico, pues cada vez las máquinas y las operaciones son más complejas y necesitamos personal más cualificado. Antes una máquina se arreglaba con un destornillador y ahora necesitas un plc y un experto detrás. En Maeva intentamos ser una familia y todos llevamos la camiseta del equipo.

Su presencia en la Citai de Escúzar, con unas modernas instalaciones de producción de aceite de oliva en sus distintas variedades, ¿en qué manera ha ayudado al grupo Maeva a un crecimiento tan destacable en los últimos años?

Hoy en día no es viable, en cualquier ámbito de la industria, y mucho menos en alimentación, una compañía sin unas modernas y sostenibles instalaciones, donde la seguridad alimentaria, la trazabilidad y los procesos estén asegurados, sin olvidar, por supuesto, la eficiencia energética. Citai, hoy por hoy, es la mejor opción de suelo industrial y tecnológico de nuestra área geográfica, con una situación privilegiada, con unas comunicaciones excepcionales, y donde se están ubicando las grandes empresas y proyectos que vienen a Andalucía y a España, como el acelerador de partículas, sin olvidar los servicios aportados en suministros de agua, gas y luz sin limitación, así como seguridad y depuración, todo esto muy cerca del centro de la ciudad, principales autovías y un aeropuerto.

Innovación

Maeva apostó en su momento por el envasado de sus mejores aceites en formatos muy novedosos, que luego copiaron otras empresas nacionales e internacionales. ¿Esto les ha permitido una mayor rentabilidad? ¿Son bien acogidos en los mercados asiáticos o europeos?

Maeva es una empresa innovadora, tenemos un departamento de I+D muy potente que trabaja en colaboración con la Universidad de Granada, con CIDAF y con otros centros de investigación de otros países y donde trabajamos en nuevos formatos de envasado y tecnologías que faciliten el uso del aceite de oliva al consumidor, adaptándolo a los nuevos usuarios y sus costumbres sociales. La sociedad evoluciona muy rápidamente y debemos adaptarnos a esos cambios. Todo esto ayuda a ser muy reconocidos por nuestros clientes en todos los mercados.
Hace pocas fechas comenzó la recogida de aceituna de una campaña que promete ser muy buena o al menos, en la línea de lo que es la media histórica con un aumento del 7,8% con respecto a las últimas cinco. ¿Qué volumen esperan ustedes transformar en aceite?

Grupo Maeva sigue un año más al frente de las firmas exportadoras granadinas, con casi 200 millones de euros de ventas al exterior

¿Qué porcentaje destinarán a exportación?

Después de más de 5 años de sequía, el año 2024 se ha comportado pluviométricamente, en la media de los últimos decenios, lo que ha permitido al olivar español y andaluz recuperarse, y, junto a las nuevas plantaciones de los últimos años, darnos unas previsiones de cosecha media-alta, y que se estiman entre 1.250.000 toneladas y 1.500.000 toneladas, que es el 50% de las estimaciones de cosecha mundiales. En la campaña 22/23 se produjeron en España 660.000 toneladas y en la 23/24 unas 850.000 toneladas. De esta cantidad se destinará a la exportación no menos de 800.000 toneladas, teniendo en cuenta que competiremos con países como Túnez y Turquía, donde las previsiones de campaña son también elevadas.

Según nuestros datos, el precio del aceite virgen extra al consumidor oscila ya entre los 6,6 euros por litro hasta los poco más de 5,5 en algunos lineales. ¿Espera que este nivel se mantenga o siga fluctuando en las próximas semanas?

El mercado del aceite de oliva, al ser un mercado libre, fluctúa en función de la oferta y la demanda, no hay manos negras ni intereses de ningún otro tipo. Cuando las expectativas de cosecha son malas, no hay grandes stock de enlaces y la demanda es alta, el aceite sube, y si estas variables llegan a los extremos que se llegó en la pasada campaña, el aceite sube mucho, llegando a los 9 euros por kilo en algunos momentos y para algunas calidades. Si, por el contrario, las expectativas son favorables, se espera una buena cosecha y, además, hay aceite también en otros países productores, se espera que el aceite baje y baja, tan rápido como el productor decida vender y llegará hasta el precio que este decida que vale su producto, que es el vendedor final y el que fija el precio. No deberíamos dejar que el aceite cayera por debajo de determinados niveles, ya que hemos comprobado en estos últimos años que se vende el mismo aceite a 3 que a 6 euros, y que el campo no es sostenible a partir de ciertos precios.

¿Hay nerviosismo entre los productores de aceite granadinos? ¿Qué aconseja usted en una situación como la que se da hoy día en el sector en referencia a los precios?

Si lo hay, todos podíamos pensar que el aceite, ante la llegada de la nueva cosecha, debería perder algo de precio para ajustarse a la nueva producción. Pero esa adaptación se debe hacer de forma gradual. No se pueden forzar los mercados, si no hay demanda hay que esperar a que la haya, vendrá, sin lugar a duda, no se puede querer vender cuando no hay quien compre, solo se consigue que el precio baje sin volumen de operaciones finales.
Rentabilidad y precio

¿Dónde está el nivel de rentabilidad para el productor? ¿Cuál es el nivel de precio óptimo para el consumidor de AOVE?

El nivel de rentabilidad es distinto para cada explotación, y distinto cada campaña. Obviamente los olivares más rentables son los superintensivos, poca mano de obra y gran eficiencia en la recolección, así como grandes producciones, hacen que los costes sean muy bajos. Sin embargo, un olivar de sierra, en pendiente, requiere un gran esfuerzo humano, una baja producción y como consecuencia de ello, unos costes que pueden duplicar al primero. Pienso que un nivel óptimo de equilibrio entre el productor, operador y consumidor sería situar el aceite entre 4 y 5 euros por kilo, situando el producto en el lineal entre los 5 y los 6 euros por litro.

En el caso concreto de la provincia de Granada, ¿hay un consumo fidelizado de aceite de oliva u oscila hacia otras grasas vegetales en función del precio?

Granada, como tercera provincia productora a nivel nacional, es muy fiel al consumo de aceite de oliva, es tradición, y, no solo en el ámbito rural donde se recoge aceituna y el aceite se retira por los cosecheros de las almazaras y cooperativas de los pueblos, sino también, en el ámbito urbano. El precio es importante y, cuando sube mucho, el consumo se ve afectado, más por un “ahorro en el uso” que por un cambio a otra grasa comestible, hecho que sí ocurre en la industria y en la hostelería, sectores más sensibles a las oscilaciones de los precios.

Para el CEO de Maeva, el mercado del aceite de oliva, al ser un mercado libre, fluctúa en función de la oferta y la demanda

¿Granada sigue vendiendo aceite de oliva a granel a grandes marcas internacionales que son las que lo envasan y obtienen elevados ingresos con su comercialización?

El mercado del aceite de oliva es global, como todos los productos agrícolas. Debido a esta globalización son susceptibles de ser comprados en cualquier formato y en cualquier parte del mundo. Igual le pasa al aceite de oliva, lo puede comprar un consumidor coreano por internet o bien una empresa china para envasarlo y venderlo en su mercado. Lo importante es que el aceite que se produzca se consuma y se pueda comercializar a precios correctos para el productor.

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